El 28 de septiembre es el Día Mundial contra la Rabia. Qué es, por qué la vacuna sigue siendo obligatoria en México y dónde vacunar gratis a tu perro o gato.
En 2019, México se convirtió en el primer país del mundo validado por la Organización Mundial de la Salud como libre de rabia humana transmitida por perro. Es uno de los logros de salud pública más grandes de nuestra historia reciente y casi nadie lo sabe. No se consiguió con tecnología ni con presupuestos extraordinarios: se consiguió vacunando, perro por perro y colonia por colonia, durante décadas.
Y aquí está lo que importa este 28 de septiembre: ese logro no es permanente. Se sostiene únicamente mientras sigamos vacunando.
La rabia es una enfermedad viral que ataca el sistema nervioso central de los mamíferos, nosotros incluidos, y se transmite sobre todo por la mordedura de un animal infectado. Tiene dos características que, juntas, explican todo lo demás.
La primera es que, una vez que aparecen los síntomas, es prácticamente cien por ciento mortal y no existe tratamiento. La segunda es que es cien por ciento prevenible con una vacuna. Esa asimetría entre lo incurable y lo perfectamente evitable es la razón de ser del Día Mundial contra la Rabia, que se conmemora cada 28 de septiembre en el aniversario de la muerte de Louis Pasteur, quien desarrolló la primera vacuna antirrábica.
La pregunta que más escuchamos es comprensible: si en México ya no hay rabia canina, ¿para qué seguir vacunando? Hay cuatro respuestas, y son justamente la lógica que sostiene el logro.
La primera es que el virus sigue existiendo en la fauna silvestre. México eliminó la rabia transmitida por perro, no el virus, que continúa circulando en murciélagos, zorrillos, mapaches y zorros.
Un perro que escarba o encuentra un murciélago caído en el patio puede exponerse. La segunda es que la protección de un país no depende de cuántos animales estén vacunados sino del porcentaje de la población que lo está; cuando esa cobertura baja, el virus encuentra por dónde volver a entrar, y ha pasado en otros países.
La tercera es que en México la vacunación antirrábica de perros y gatos es obligatoria por ley, y la cartilla te la van a pedir en pensiones, estéticas, hoteles y trámites de traslado. La cuarta suele pesar más que las anteriores: si tu animal llegara a morder a alguien, tener la cartilla vigente cambia por completo el proceso que sigue.
El esquema es sencillo de recordar. La primera dosis se aplica alrededor de los tres meses de edad, según lo que determine tu veterinario, y el refuerzo es anual durante toda la vida del animal. Aplica igual para perros y para gatos, incluidos los gatos que nunca salen de casa, porque un murciélago puede entrar por una ventana. Y aunque la antirrábica sea la obligatoria, no es la única que salva vidas: la múltiple canina previene el parvovirus, que sigue matando cachorros en México todos los meses, y la triple felina protege a los gatos de enfermedades igualmente serias. Guarda la cartilla en un lugar seguro y tómale una foto, porque la vas a necesitar más veces de las que imaginas.
En México la vacuna antirrábica es gratuita. Puedes acceder a ella durante todo el año en los centros de salud de tu alcaldía, en las jornadas de vacunación y Semanas Nacionales que instalan puestos temporales en plazas, mercados y deportivos, y en los módulos de la Agencia de Atención Animal de la Ciudad de México. Lleva siempre la cartilla, aunque sea la primera vez, y transportadora si se trata de un gato.
Hay una conexión que casi nunca se hace explícita y que vale la pena nombrar. La rabia canina se controló gracias a la vacunación masiva, pero vacunar se vuelve mucho más difícil cuando la población de animales en calle crece sin freno, porque son animales que nadie lleva a un puesto de vacunación y que nadie puede revacunar cada año. Vacunar protege a un animal; esterilizar protege a una comunidad entera. Por eso la esterilización ha sido el programa prioritario de la Fundación Antonio Haghenbeck desde 1996, con más de 620,000 cirugías realizadas a la fecha, y por eso todo animal que llega a nuestras instalaciones se esteriliza, se desparasita y se vacuna.
Una última cosa, por si algún día la necesitas. Si un animal te muerde, lava la herida con agua y jabón abundante durante al menos quince minutos, porque ese solo paso reduce el riesgo de manera drástica, y acude de inmediato a un centro de salud sin esperar a ver cómo evoluciona. Identifica al animal si es posible y pide la cartilla a quien lo acompañe, ya que deberá permanecer en observación. No lo mates ni lo ahuyentes: para la vigilancia epidemiológica es fundamental poder observarlo.
Preguntas frecuentes
- ¿La vacuna es realmente gratuita? Sí, se aplica sin costo en centros de salud y jornadas de vacunación de todo el país.
- ¿Mi gato de interior la necesita? Sí. Es obligatoria y los murciélagos, principal reservorio silvestre, pueden entrar a las casas.
- ¿Cada cuándo va el refuerzo? Cada año, durante toda la vida del animal.
México le demostró al mundo que la rabia canina se puede eliminar. Sostenerlo cuesta muchísimo menos de lo que costó lograrlo: una vacuna gratuita, una vez al año, por cada perro y cada gato.
Este 28 de septiembre revisa la cartilla de tu peludito, y comparte esto con quien todavía cree que ya no hace falta vacunar.
👉 Programa de Esterilización
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