Piensa en esto: un perro amarrado todo el día en una azotea, sin sombra, sin agua, y con el calor pegando duro. Mucha gente lo ve… y sigue de largo. Pero ese “detalle” sí importa, y mucho.
Porque los animales no son objetos ni “cosas” que se usan y se desechan. Son seres sintientes: sienten dolor, miedo, placer y bienestar. Y si tú convives con animales (o simplemente compartes la ciudad con ellos), esto también te toca.
En México, los animales gradualmente reciben un reconocimiento legal más fuerte; ya no se les ve como “mascotas”, sino como seres con derechos, y eso implica que todos podemos contribuir a su bienestar. Pero aún hay brechas importantes para protegerlos desde la ley y la cultura.
En muchas entidades del país se está avanzando hacia el reconocimiento del bienestar animal como un derecho digno de protección. La Ley General de Bienestar Animal plantea que cualquier acto de crueldad (por acción u omisión) debe ser sancionado en todo el territorio nacional.
Aunque en México varias leyes estatales hablan de bienestar animal, falta reconocerlos como seres sintientes en la Constitución.
Con esta determinación se les reconoce como seres sintientes de dolor, miedo, alegría u otras emociones. Al cambiar la Constitución, tiene efectos inmediatos sobre todas las demás leyes y regulaciones; implica un deber de protección y trato digno por parte de las personas.
En América Latina, Colombia y Chile les reconocen legalmente como seres sintientes, mientras que la Constitución de Bolivia los considera como parte de la biodiversidad y como individuos.
En Europa, Francia, Alemania y Bélgica son sólo tres de los varios países que los reconocen como seres sintientes, en tanto que Holanda es, sin duda, el país que mayor avance ha tenido después de que es el primero en el mundo sin animales en situación de calle.
Por qué hablar de “derechos” y bienestar animal (sin enredarnos)
Hablar de derechos de los animales no es solo una discusión filosófica. Es algo práctico: significa trato digno, prevención del sufrimiento y responsabilidad real (social y legal).
En México, por ejemplo, se ha insistido públicamente en que “7 de cada 10 mascotas” sufren algún tipo de maltrato, lo que vuelve urgente pasar del “me da tristeza” a acciones concretas.
Nota importante para precisión: a nivel federal, se han presentado iniciativas para una ley general de bienestar animal, pero eso no equivale a que ya exista una ley nacional única aplicable en todo el país.
¿Cuáles son los derechos de los animales?
Aunque el marco exacto cambia por país (y también por estado), hay un consenso básico: todo animal debe tener derecho a…
- Vivir libre de maltrato, abuso y crueldad.
- Recibir alimento y agua suficientes para una vida saludable.
- Contar con un entorno adecuado para su desarrollo físico y emocional.
- Recibir atención veterinaria si está enfermo o lesionado.
- No ser abandonado ni explotado de manera irresponsable.
Estos derechos parten del principio fundamental de que los animales no son objetos ni mercancías, sino seres vivos que merecen respeto y cuidado.
A nivel constitucional, el derecho a un “medio ambiente sano” se interpreta cada vez más incluyendo un trato ético hacia los animales como parte del equilibrio ecológico.
En reformas recientes, legisladores han señalado que “7 de cada 10 animales domésticos” sufren algún tipo de maltrato en México, lo que muestra que el reconocimiento legal debe ir acompañado de acciones serias.
Las 5 libertades del bienestar animal (explicadas “en vida real”)
Estas libertades son un marco internacionalmente reconocido que establece las condiciones mínimas para garantizar una vida digna a los animales:
- Libertad de hambre y sed. Acceso constante a agua fresca y limpia, así como a una alimentación adecuada para sus necesidades nutricionales.
- Libertad de incomodidad. Se refiere a que deben vivir plenamente en su espacio, sin estar atados, bajo un techo, no en una jaula o balcón y con las medidas higiénicas básicas: libre de sus propias heces.
- Libertad de dolor, lesiones y enfermedades. Abarca la atención a heridas o lesiones, contar con atención veterinaria y medicina preventiva oportuna.
- Libertad para expresar su comportamiento natural. Implica no aislarlos ni tenerlos cautivos en un espacio reducido, dejarlos explorar libremente y no interferir durante su socialización con otros animales, ni humanizarlos.
- Libertad de miedo y angustia. Brindarles condiciones seguras que no les produzcan estrés ni miedo.
Estas libertades son una guía esencial para tutores, organizaciones, refugios y autoridades.
Cómo proteger los derechos de los animales (lo que sí está en tus manos)
La protección animal comienza con acciones cotidianas y se fortalece con la participación activa de la sociedad. Algunas formas clave de protegerlos son:
- Adopción responsable. Adoptar en lugar de comprar y asumir el compromiso de cuidar a un animal durante toda su vida.
- Esterilización. Ayuda a prevenir la sobrepoblación y reduce el abandono.
- Denunciar el maltrato. Reportar cualquier acto de crueldad o negligencia ante las autoridades correspondientes.
- Educación y concientización. Promover el respeto hacia los animales desde la infancia y compartir información veraz.
Proteger a los animales es una tarea colectiva que requiere empatía, información y acción.
La ley cívica de la CDMX y la protección animal
En la Ciudad de México, el maltrato y el abandono de animales están reconocidos como faltas y delitos sancionables.
La Ley Cívica de la CDMX, así como otras disposiciones locales en materia de protección animal, contemplan sanciones para quienes:
- Maltraten o causen daño físico a un animal.
- Abandonen a un animal en la vía pública o en condiciones que pongan en riesgo su vida.
- No proporcionen alimento, agua, atención médica o un entorno adecuado.
Estas conductas pueden derivar en multas, arresto administrativo y otras sanciones, además de responsabilidades penales en los casos más graves. La ley busca no sólo castigar, sino también prevenir el sufrimiento animal y fomentar una cultura de respeto.
Reconocer los derechos de los animales, aplicar las cinco libertades del bienestar animal y conocer la legislación vigente en la CDMX son pasos fundamentales para protegerlos. Cada acción cuenta; desde un trato respetuoso hasta la denuncia del maltrato.
Cuidar a los animales es reflejo de nuestros valores como sociedad y una forma concreta de construir un entorno más humano para todos.